Consejos para la adaptación

Los primeros días de guardería suponen para muchos niños una experiencia que produce intranquilidad, temor, incertidumbre y en algunos casos estrés infantil. Algunos lloran desconsoladamente, se agarran con fuerza a su padre o madre y se niegan a entrar en la guarde.


Es un cambio drástico que pasan de estar todo el día en casa, en la playa, en la piscina, a pasar varias horas alejados de sus seres queridos con unas normas de convivencia, unos horarios y un entorno que no conocen. No hay que preocuparse, son mecanismos de defensa ante situaciones a las que no está acostumbrado.
La entrada en la guarde para los padres y madres supone tambien un cambio importante. Suelen pasarlo mal y se unen al llanto y los abrazos interminables. Los niños captan el estado emocional de los padres con mucha facilidad: saben si están preocupados, tristes, nerviosos... ante esta situación es importante que los niños noten que sus padres estan tranquilos y contentos. Deben mostrar una actitud alegre y entusiasta en todo lo relativo a la guarde.
Para prevenir estas situaciones, se debe ir acostumbrando al niño a los horarios escolares al menos una semana antes, levantándolo temprano, para que cuando llegue el momento el cambio no sea tan drástico, e ir acostándolo tambien temprano.
Además:
- Habladle de la guarde, de lo bien que lo va a pasar, de lo que va a aprender, de los amigos que va a conocer, de los juegos, juguetes...
- Pasead alrededor de la guarde y decidle lo bonito que es su cole y la suerte que tiene.
- Procurad que se vaya relacionando con niños de su edad en el parque o la playa, que empiece a jugar en compañía y comparta sus juguetes.
- Intentad tener en casa lápices de colores, cuentos, puzles para que llegue familiarizado con ellos.
Es importante que los primeros días sea el padre o la madre el que lo lleve a la guarde para transmitirle seguridad. La misma persona que lo lleve debería recogerlo si fuera posible.
Debéis despediros con cariño pero de forma rápida, como si fuera algo normal. No os quedéis mirando como llora o como entra en clase, no debe sentir que estáis preocupados o angustiados.
Facilitad a la seño toda la información relevante de vuestro hijo, horarios, manías....para poder conocerlo mejor lo antes posible.
Conversad con él sobre los primeros días, qué ha hecho, cómo se llama su seño, sus amigos...siempre resaltando los aspectos positivos de la escuela.
Esperamos que siguiendo éstas indicaciones, la entrada en el cole se os haga a todos más llevadera y podéis recordarla como algo agradable.

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