Lo que nos trae de cabeza: El sueño

Muchos de vosotros nos contáis que estáis cansados, que los niños han pasado mala noche, que no habéis conseguido dormir una noche entera desde que necieron...pues bien, nos hemos estado documentando para ofreceros toda la información. No tenemos superpoderes pero esperamos poder ayudaros.

Todos sabemos lo importante que es dormir. El sueño cumple una función reguladora y reparadora en el organismo. Es esencial para el control de la energía y la temperatura corporal. Durante el sueño, los niños asimilan y organizan lo visto y aprendido, maduran física y psíquicamente, e inician y ejercitan su independencia del mundo exterior y de sus padres, por un tiempo que es variable, según su edad. 

El  sueño del bebé está dividido en cuatro etapas que se van profundizando progresivamente. Es muy importante respetar esos intervalos sin interrumpirlos para que se conviertan en una costumbre, así será más fácil conseguir que el niño se duerma.
Pretender que el niño concilie el sueño es una tarea difícil y constituye un verdadero desafío, pero si se respeta su ritmo, todo será más fácil. 
Los padres debemos crear el clima apropiado para que el bebé establezca su propio ritmo de sueño. Asociar la hora de dormir a un muñeco, un peluche, una canción, os puede ayudar siempre que seáis fieles al mismo.

Tambien podéis ayudaros de los cuentos. Leer un cuento antes de dormir les aporta muchas cosas buenas tanto a nosotros como a ellos. Es vuestro momento íntimo, aprovechadlo. Los cuentos estimulan la imaginación, pueden soñar con los personajes, variar el final.... Debéis elegir cuentos cortos, con finales felices y controlar el tono de voz. Leerlos de manera suave no necesariamente implica no cambiar el tono para cada personaje.

Nosotros en casa tenemos varios libros que tienen muchos cuentos cortos. Cada día se lee uno, ese es el trato, después si quiere se puede quedar ella solita leyendo, normalmente no pasa de la siguiente página....



Aquí os dejamos una página de debate del sueño. Además de las estadísticas del sueño en niños encontradas en el bog abrazamemama.blogspot.com



LA SIESTA:

La siesta, sobre todo en edades tan tempranas como las que manejamos nosotros es imprescindible para la moyoría de los niños, de lo contrario, se nos pasan de revoluciones y la tarde se nos convierte en un infierno. Debemos crear un hábito y procurar que la hora de la siesta sea siempre a la misma hora, dejar una luz tenue en la habitación y aunque no lleguen a dormirse, intentar que se queden en la cama o cuna relajados para que descansen. La hora de la siesta es algo muy importante que debéis controlar. Debe estar lo bastante alejada del sueño nocturno como para llegar cansado otra vez. No sirve de nada una siesta de 6 a 7 si se va a acostar a las 9 de la noche. Planificad.
Modificaremos el horario y la duración en función de la estación en la que estemos o si estáis de vacaciones pero no variéis mucho. La rutina es la mejor aliada del hábito del sueño.

SUEÑO NOCTURNO:

Tras la siesta, nuestros hijos deben volver a la actividad y ejercitar de nuevo sus músculos. Ir al parque, jugar, montar en bici....todo esto ayuda a que la hora del sueño sea más fácil. Si llegamos cansados, antes nos dormiremos.
Las rutinas son importantes, siempre os lo decimos. Algo que todas las familias deben poner en práctica, es la rutina de irse a la cama. Ducha, cena, higiene, cuento y a dormir, sería una secuencia temporal estupenda. Si os dáis cuenta, no sugerimos el momento "tele" porque comprendemos que altera más que tranquiliza. Toda la secuencia debe ser siempre a la misma hora, evitando las peleas y los gritos, con un clima lo más relajado posible.

Existen diferentes teorías para que nuestros hijos duerman, desde el colecho hasta Estivill. Cada padre o madre debe elegir aquella con la que se sienta más cómodo. A continuación explicaremos las ventajas y desventajas que hemos encontrado de cada uno, pero más allá de los datos científicos que cada teoría aporta, pensad en vuestros hijos, en vosotros y elegid con el corazón.

COLECHO:

En muchas culturas se ha convertido el colecho en una práctica habitual y natural, aunque nuestra cultura lo califica como poco apropiada.
Algunos estudios demuestran que cuando el bebé duerme con su madre, este alcanza un sueño más calmo y profundo y amamantan más que los bebés que durmiendo separados. Su despertar es breve, permitiendo a lo largo de la noche un mayor descanso para ambos. Para las madres que amamantan a sus hijos les resulta más beneficioso este tipo de sueño ya que los despertares de ambos se reducen.



Los profesionales que no están de acuerdo con esta práctica consideran que es perjudicial para el bebé al existir un riesgo de asfixia o incluso de aplastar al infante. También se observa que la relación con la pareja se ve complicada al no haber naturalidad a la hora de tener intimidad.

Para que el colecho realmente sea beneficioso, debe practicarse de manera natural y consensuada por ambos padres. No puede ser utilizada esta práctica como recurso desesperado para que el niño duerma ni a disgusto de uno de los integrantes de la pareja, tampoco puede ser realizada como una manera de compensar una necesidad del adulto. Es muy importante también cumplir unas medidas de seguridad, el colchón no debe ser excesivamente blando, el edredón o mantas no muy pesadas y por supuesto evitar esta opción si alguno de los dos padres es fumador.
Existen cunas de colecho que se adosan a las camas que tienen las ventajas del colecho con la seguridad de tener sus propias mantas.

MÉTODO ESTIVILL: 

Así es como se conoce popularmente a la teoría que el doctor Eduard Estivill expone en su libro "Duérmete niño" y que se basa en la idea de que dormir es un hábito que se aprende, como comer o limpiarse los dientes. A su juicio, un bebé de seis meses debe ser capaz de dormir solo, en su propio cuarto, a oscuras y de un tirón. Si no es así, él aconseja tomar las siguientes medidas para enseñarle a dormir:

• Establecer rutinas:  Hay que acostarle a la misma hora y seguir unos pasos previos que le indiquen que está a punto de ir a la cuna o cama. Lo habitual es empezar por el baño para que se relaje, continuar con la cena y terminar con unos momentos de juegos en compañía de papá o mamá. Mételo en su cunita con sus juguetes favoritos, deséale buenas noches y sal de la habitación.

• Que duerma solo: Nada de dormirle en brazos o en tu cama. Durante los primeros meses podrá dormir en la habitación de los papás, pero en su propia cunita. Cuando decidas pasarle a su dormitorio, elige un momento en el que el niño esté tranquilo. No permanezcas con él en su habitación hasta que se duerma. Eso tiene que hacerlo solo.

• No evitar el ruido y la luz: Tu hijo tiene que diferenciar entre el día y la noche desde que nace. Cuando duerma su siesta, deja las persianas algo subidas para que entre la luz. Tampoco hables en susurros y evites pasar la aspiradora cuando el bebé duerma.

• El ambiente adecuado: El niño tiene que estar lo más cómodo posible. Por la noche, la habitación debe estar a oscuras, en silencio y con una temperatura de entre 20 y 23 ºC.

• ¿Qué pasa si llora?: Al dejarle en su cuarto, es muy probable que el niño llore. Estivill propone a los padres entrar en la habitación con pequeños intervalos de tiempo para darle confianza y hablarle con cariño, tocarle pero no cogerle. Esos intervalos aumentan a medida que pasan los días, hasta que el niño comprende que no consigue nada llorando y se duerme por sí mismo. El método puede aplicarse a partir de los seis meses.

Os dejamos varios libros que tratan el tema del sueño infantil. Algunos están disponibles en la biblioteca de la guarde, sólo tenéis que pedirlo.


Cada uno en su casa debe informarse de lo que más le conviene, le interesa o está dispuesto a hacer. Ni una opción es mala ni la otra es un horror, debemos elegir la que nos haga sentir mejor y convenga a nuestros hijos.
Podéis comentar algo que a vosotros os haya funcionado por si podemos ayudar a otros padres. O preguntar vuestras dudas para ver si otros padres os pueden ayudar porque ya hayan pasado por eso.

¡FELICES SUEÑOS!


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